“Expresar gratitud es cortés y agradable, promulgar la gratitud es generoso y noble, pero vivir la gratitud es tocar el cielo.”

Gaertner

viernes, 24 de enero de 2014

LEE

Hoy toca una de las actividades exclusivas de los seres humanos, LA LECTURA, y escojo esta y no otra porque tal y como están las cosas en el país creo que es una de la pocas a las que nos podemos aferrar y  que no debemos perder la costumbre.

La sensación de coger un libro con su olor a nuevo y meterte en su historia, en su vida, en sus personajes, sentirte parte de ellos, puede llega a ser más ambicioso y placentero que un cine.

“La lectura perjudica seriamente la ignorancia” me parece una de las mayores verdades que se puede decir en cuanto a la lectura, sino la única. Desde que nacemos debería ser obligatorio por ley, que igual que educamos a los niños a cepillarse los dientes, lavarse las manos antes de comer, etc, deberíamos poner un libro en su vida a diario.

Creo que es una costumbre que se esta perdiendo y sinceramente, ¿Quién no recuerda esas colecciones del Barco de vapor que pasaban de hijos a hijos, las colecciones de Teo? ¡Qué nostalgia y qué placer!

Así, fue como poco a poco, mis padres me fueron descubriendo un mundo lleno de dobles vidas, alegría y diversión, sí diversión porque una tarde de sofá con un buen libro no tiene precio.

Por ello, y porque no dejen de comprarse-regalarse libros, pero libros de los de papel, con su lomo, su portada y su olor a recién salido del horno (y no esos fríos y consumistas e-reader) y porque ningún gobierno haga pequeños-grandes ignorantes a un pueblo, fomentemos la lectura y leamos para no oír ciertas sandeces, barbaridades que acaban dejando en off nuestro ascenso a la felicidad. 


Y para terminar solo puedo decir, “LA FELICIDAD no se compra, pero puedes comprar libros y eso es básicamente lo mismo”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario